lunes, 9 de febrero de 2015

¿Mujer o diosa?


Título de un buen tema de mis queridos caleteros. Locos en la Playa la hicieron sonar, ¿os suena?.

¿Qué es lo que somos?, ¿qué es lo que damos a ver?, ¿qué es lo queréis? y, 
¿qué cojones queremos nosotras?.

Me inspiro en este flow herreño.

Diosas como brujas.
Mujeres como niñas.
Diosas como diamantes.
Mujeres como diablos.
Diosas como rubíes.
Mujeres como escarabajos.

Existe de todo, pero cierto es que las mujeres somos los mayores bichos que existen en el universo.
Hay diferentes tipos; caníbales, herbívoras y omnívoras. Esas últimas dicen ser pasivas, pero puede que en la realidad sean las más carnívoras e insaciables fieras que puedan llegar a aparecer en una noche oscura.

Se nos antoja el dulce y el salado al mismo tiempo. Antítesis de bipolaridades confusas. Casi tan confusas como el baile de las mariposas en los estómagos por conocer cuerpos ajenos. Puede ser.

Caníbales, tigresas y agresivas. De esas que arañan, por delante y por detrás. De las que gritan sin permitirles que te tapen la boca. ¿Traviesas?, algunas.

Herbívoras, dulces porque no muerden con celos ni rabia. Corazones dañados o con miedo a confiar en lo que el futuro les pueda deparar. ¿Tenebrosas?, reservadas.

Omnívoras, les gusta de todo. Variedad y diversidad. Muerden y mastican, tragan y escupen, besan y se dejan besar. Entienden del amor, y del acto. ¿Talentosas?, más bien con conocimiento de elección.

¿Qué somos realmente? ¿Mujeres o diosas?... ¡Pero si somos odiosas!
Realmente, somos expertas en engendrar a los mayores demonios del mismísimo infierno. Somos auténticas maestras en despertar a las tumbas de nuestros antepasados, y somos realmente diestras en expulsar maleficios gitanos con sonrisas de vampiras sedientas de sangre fresca.

Pero seamos realistas, ¿qué haríais sin nosotras queridos "musculitos"?
Somos animales, no os confundáis. Los que sacáis esas tabletas sois vosotros, pero nosotras somos las que tenemos la fuerza, el poder, y las garras en momentos de furia y pasión y, las uñas para acariciar la espalda en momentos de ternura y mimos en solicitud.
Vosotros sois a los que os gusta vernos guiñaros un ojo con picardía, o que os pongamos nuestros mayores caretos nivel "zombies hambrientas".
Vosotros sois a los que os encanta vernos brillar bajo las estrellas mientras danzamos o hacemos nuestra propia danza entre las sábanas. Sois vosotros los que os enamoráis empedernidamente de los corazones salvajes, sinceros, con ansias de volar y de ser amados. Esos sois vosotros.

Os preguntaréis, ¿y nosotras que somos?

Nosotras somos aquellas que queremos que el tren jamás llegue a su estación final si en el mismo vagón hay una sonrisa que esconde las mil y un maravillas. Somos aquellas que dejaríamos todo por una mirada perdida, ayudándola a encontrar su camino y destino. Somos aquellas que enseñamos el valor de la espera, y la desesperación de la tardanza. Somos mujeres (o diosas.)
He ahí la biología humana. No necesito una formación especializada para demostrar y corroborar esta afirmación. Mujer y hombre, creados el uno para el otro con la función de amarse, respetarse y valorarse con sus cosas buenas y sus cosas no tan buenas. Y, como dijo Machado: "Dicen que el hombre no es hombre mientras no oye su nombre en labios de una mujer". ¡Cuánta razón!.  

Disfrutemos de algo bueno de la creación, ¿no?.

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