lunes, 24 de noviembre de 2014

Tu y mis inviernos


Si la lluvia nos enfría, arrópame fuerte, sin pausas, hasta ser uno.
Si el invierno nos envuelve en blanco, sé tu mis mejillas ruborizadas.
Si las luces navideñas se funden, hazlas brillar con tu sonrisa.
Si el eterno frío me hace tiritar, sé mi mejor abrigo.
Si el hielo se deshiela, dame azúcar en vez de sal.
Si el iceberg se aproxima, cambia el rumbo de mi titanic.
Si el cielo se cubre, que las nubes nos sirvan como almohada de sueños.
Si los copos de nieve dejan de caer, que tu magia los haga volar.

Si tu mirada deja de acecharme, que baje el mismísimo dios a devolvértela. 
Si dejas de susurrarme, mis inviernos no serán así. No serán mágicos.






miércoles, 19 de noviembre de 2014

Receta de la abuela






Receta de la abuela:


Una buena copa de vino. Añejo. 
Un bloc de notas y su respectivo bolígrafo. Bic, para no dejar atrás las malas costumbres.
Un cenicero con forma de taza de café. O té verde.
Y un mechero. Pasando inadvertido.
(Tabaco clandestino entre los versos del diario)

Ingredientes que juntos son revueltos. ¡Con faldas y a lo loco!

¿El postre?
Una escapada al rincón de la azotea para observar y contemplar el precioso atardecer.

¿Acaso no son este tipo de cosas, pequeños placeres de la vida?

Vive el momento exprimiéndolo al máximo. No dudes en hacer lo que quieras, cuando quieras y como quieras. Que no te frenen las fronteras, sólo son márgenes de longitud y latitud. Vuela si es lo que deseas. Llora, ríe, grita bien alto. ¡Qué la vida son dos días!

El mundo continúa, deja huella en el.