sábado, 27 de septiembre de 2014

Sin frenos y con una amplia sonrisa

La vida nos enseña a correr riesgos, a no temerle a nada, a luchar contra nuestros sueños, y perseguirlos hasta donde podamos. A confiar en nosotros mismos, a creer en el amor, a saber elegir bien. Y, a ir sin frenos si lo que nos espera al final del camino son unos extensos brazos abiertos.

Toda persona merece tener las mismas oportunidades. Toda persona merece ser feliz.

Por ello, si alguna vez te cruzas con alguien que, por alguna razón, te bloquea el camino, sonríele y, continua adelante en tu paseo. No siempre habrá gente agradable, no siempre habrán caras felices, caras de agradecimiento, y no, no siempre podrás evitar dichos sucesos. 

Toda persona merece tener las mismas oportunidades. Toda persona merece ser feliz.

Por ello, no dudes en pisar con más fuerza, y jamás desistir. Todo en esta mundo es posible. Debemos ser valientes. Y sonreirle a la vida. Ella ya nos la devolverá mas adelante.




Pd: Pequeño sujeto anónimo, gracias por inspirarme para escribir este pequeño trozo de ira.
Ira con fruto bendito. Ira momentánea, porque el afecto no desaparece jamás.