domingo, 25 de mayo de 2014

Nuevos tiempos, cerebros desmenuzados

Vivimos en una sociedad en la que valoramos más un whatsapp que una cálida sonrisa.

En la que para quedar con una persona hacen falta años luz.
En la que las cartas a papel han volado al espacio exterior, y se sustituyen por pantallas táctiles.
En la que un `escribiendo´y un `en línea´sin respuesta nos pueden amargar el día.
En la que el queroseno de un beso se esfuma
En la que un buen piano se reemplaza por reggaeton, infravaloración de la mujer camuflada con rimas asonantes y consonantes.
En la que la falsedad y la hipocresía reinan por encima de todo.
En la que las redes sociales nos absorben como ratas de laboratorios.
En la que la personalidad se determina "raro, diferente, friki".
En la que hacer el amor es un pecado capital, y vender grifa en la calle es de cracks.
En la que tener sueños y luchar por ellos es de ingenuos y ser un ni-ni es la mejor forma de vida.
En la que el alcohol se convierte en nuestra agua, mientras que en África se mueren por no tenerla.
En la que la religión se viste de pedofilia.
En la que la política es corrupción y demagogia.
En la que el amor es interesado y se cobra con dinero.

Vivimos en un mundo al que llamamos "avance" y yo, sin embargo, sigo viendo cerebros desmenuzados.
Extremo llevado muy al límite. Cierto, pero si lo he escrito así es para que, de algún modo lleguemos a concienciarnos de que debemos luchar por el progreso. Tanto social como cultural y emocional.
Y, de este modo, si merecerá llevar el nombre de una sociedad moderna.




No hay comentarios:

Publicar un comentario