sábado, 3 de mayo de 2014

Jack Daniel´s para calmar las penas

Y quién me dice a mi que un par de besos suaves van a difuminar noches de tragedia y desconsuelo.
Que la tenue luz de tu mirada me va a volver sensible ante tus ataques de testosterona. 
Que unos susurros van a hacerme volar entre las sábanas.
Perdonamos, pero no olvidamos. 
Duele. Y aceleras. 
Me escondo detrás de muros de hormigón creyendo que ellos me protegerán de tus garras. 
Huyo ante el desenfreno de verme contra la espada y la pared.
Pero siempre nos quedará París...
¡Qué París ni que cojones!, ¡Whisky!
Del añejo, del que se conserva bien, el duro de pelar... para calmar las buenas penas.
Para volver a escabullirme de ti. De tu insensatez, de mis debilidades.

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